Hasta hace poco tiempo la mayoría de las lentes solo se fabricaban en  mineral (cristal) pero esto suponía grandes inconvenientes por el peso que tienen y por el alto riesgo de rotura, afortunadamente  la tecnología actual ha desarrollado materiales  organicos  que solucionan estos problemas. Los materiales orgánicos son muy resistentes a las roturas pero no a las rayaduras por lo que debemos pedirlos siempre con tratamiento antirrayado y para tener una visión nítida siempre pedirlas  con antirreflejante, vamos a explicar estos dos tratamientos.

Tratamientos

Antirrayado:

Consiste en una delgada película de sílice (cristal) sobre la superficie de la lente que aumenta su resistencia hasta 10 veces, igualando prácticamente la del cristal, este tratamiento es siempre recomendable pedirlo sobretodo en niños.

Antirreflejante:

Consiste  en la colocación sobre la lente de múltiples capas de óxidos metálicos, el  espesor de estas capas provocan interferencias que  eliminan la a luz que se refleja en la lente. En este tratamiento se incorpora además  siempre el tratamiento antirrayado.

Las lentes sin tratamiento reflejan hasta un 15% de la luz que les llega, provocando imágenes parasitas que aumentan el deslumbramiento  y disminuyen el contraste de las imágenes, el antirreflejante  aumenta la transparencia hasta el 99% con lo que se consigue una visión mas nítida y limpia, relajando la visión y aumentando la agudeza visual. Además este tratamiento va unido a otros tratamientos que repelen la suciedad y la humedad, con lo que se consigue que se mantengan limpia mucho más tiempo y como requieren menos limpieza se alarga la vida de las lentes. Existe la errónea creencia de que se ensucian más  que  las que no llevan este tratamiento pero la realidad es que al ser más transparentes es más fácil ver la suciedad sobre ella por lo que debemos ser más meticulosos en la limpieza.

Cuidados de las lentes orgánicas.   

 Debemos evitar el uso de líquidos que contengan cualquier tipo de disolvente, perfume o alcohol, lo  mejor, jabón neutro y agua y secarlas con un trapo de algodón, una vez limpias basta con pasarle la  gamuza de microfibra de calidad que viene con su gafa para  que queden perfectas.

Muy importante para su perfecta conservación, es nunca dejar sus gafas bajo una fuente de calor (parabrisas del coche, radiadores, etc.) pues debilitan y estropean los tratamientos.

Cuando no utilice sus gafas, pliéguelas y guárdelas en sus estuche, nunca las deje fuera y nunca boca abajo sobre superficies rígidas, pues cualquier descuido puede provocar arañazos.

Recuerde que sus lentes son un  producto de alta tecnología y que su perfecto estado repercute en la comodidad de su visión. Cuidelas igual o mejor  que lo hace con las lentes de su cámara de foto o videos, su vista lo agradecerá.

Juan Javier Hernandez Monje | Optico-optometrista | Opticas Conde Lumiares